willpower

Ramit Sethi era un total extraño para mí hasta que encontré un texto suyo que empieza diciendo: “nos encanta creer que la fuerza de voluntad determina nuestras acciones. Decimos cosas tales como “si nos esforzáramos más, si estudiáramos más, si ahorráramos más, si mejoráramos nuestro uso del tiempo, etc…” El problema es que esto simplemente NO funciona.” Confieso que me llamó la atención. ¿La fuerza de voluntad no importa? Sí, claro que importa, pero no es la solución para todos los problemas. Basado en su argumento paso a explicarles por qué.

Me sobran ejemplos (y creo que a Ustedes también) para enumerar los miles de casos en que nuestra fuerza de voluntad no nos fue de mucha ayuda.  Hacer ejercicio, dieta, trabajo voluntario, ordenar el placard, ir al médico, ahorrar, llevar el auto al mecánico, estudiar inglés, etc…La lista puede ser interminable. Claramente sabemos que debemos hacer estas cosas, pero damos vueltas y vueltas y no las hacemos.

¿Cuál fue la solución clásica a este problema de anti-productividad? Lo que comúnmente se conoce como “ser hijo del rigor”. Y generalmente funciona para muchas cosas. Por ejemplo en el colegio,  ¿cuál era la única forma que tenían nuestros maestros de asegurarse que estudiemos? Tomar un examen. Generalmente no estudiábamos porque nos gustaba, sino por el miedo y la represalia asociada a no hacerlo. Suena feo, pero así funciona y en muchos ámbitos en la vida adulta. Somos tan irracionales e infantiles que “necesitamos” algún tipo de “padre” que nos “rete” si no cumplimos con lo debido.

Sin embargo hay otros “atajos” para esquivar la fuerza de voluntad y poder hacer las cosas que no nos gustan. Estos son los “seteos pretederminados correctos”, una sofisticada forma del anterior método. Un clásico ejemplo es la jubilación. Imagínense (en un país que el sistema funcione) que pasaría si los aportes jubilatorios fueran opcionales. ¿Piensan que ahorrarían desde su primer trabajo? Yo me imagino que no…¿La solución? El Estado adopta una forma de paternalismo, que consiste en separar “por default” una parte de nuestro ingreso para gozarlo en el futuro.

Coincido con Sethi en que faltan más “defaults” para ayudar a nuestra fuerza de voluntad. Por ejemplo, qué pasaría si quisiéramos hacer dieta y en lugar de ir a comprar al súper, nos enviaran a nuestro hogar/trabajo las 4 comidas que debemos comer? ¿Sería más fácil hacer dieta? O si en lugar de juntar plata en una latita, contratáramos un plazo fijo automático que nos debite algunos pesos para las vacaciones? O si contratáramos un servicio médico que en lugar de sacar turno e ir al consultorio, viniera a nuestro domicilio dos veces por año sin avisarle? O si el mecánico nos viniese a retirar el auto a casa y lo chequeara regularmente? etc, etc, etc…

Si usáramos estas cosas, ¿no sería nuestra vida más fácil? ¿No estaría bueno quitar todo ese STRESS que genera tener que hacer tantas cosas? ¿No estaría bueno si contáramos con un poco más de ayuda y no solo dependamos de nosotros? Porque a la hora de hacer lo que nos gusta, no hace falta ni pensarlo. Pero cuando nos enfrentamos a estas cargas, todo se hace cuesta arriba y fácilmente postergable o inalcanzable.

Invito a los emprendedores a pensar cómo suplir la fuerza de voluntad. Mientras tanto nosotros nos dedicamos a hacer lo que nos gusta y sin stress. Yo estoy dispuesto a pagarlo, ¿ustedes?

La ilusión de la fuerza de voluntad
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2 pensamientos en “La ilusión de la fuerza de voluntad

  • marzo 17, 2016 a las 12:38 pm
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    Es muy cierto. Cada uno posterga lo más posible aquello que demanda un esfuerzo extra, algo que se sale de la rutina, pero si somos ‘obligados’ de alguna forma a terminar un pendiente, luego nos sentimos mejor por terminarlo que la molestia de ser obligados (caso ejemplo: Novia/esposa diciendo todos los dias:- ¿Cuando vas a colgar el cuadro?). Y no alcanza una agenda ordenada, porque como toda agenda siempre se puede «postergar» indefinidamente. No se si existe una herramienta que solucione este tema. Sin dudas la fuerza de voluntad no alcanza… ¡sino no estaríamos leyendo este artículo!

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    • mayo 5, 2016 a las 9:27 am
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      Muchas gracias por tu comentario Pablo! Totalmente de acuerdo con tu enfoque. Saludos!

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