Si hay una tradición generalizada en Argentina es la de comer asado. Tengo entendido que somos uno de los países que más carne vacuna come per cápita. Disfrutamos muchísimo de juntarnos y compartir cosas de la vida. A partir de esta repetida experiencia podemos extraer una valiosa lección de liderazgo y motivación.

Dentro de la tradición existe un momento decisivo. La gente empieza a comer, pasan los diferentes cortes y de repente, alguien propone “un aplauso para el asador!!!”. Con seguridad los demás se suman al pedido y devuelven con este gesto de generosidad a quien hizo la labor.

Me pregunto: ¿Le da lo mismo al asador recibir el aplauso? ¿Vale igual que se haga bien al principio o después del postre? ¿Se siente igual si es contundente o más bien tibio?

El significado del aplauso

Estoy convencido que por más que lo nieguen, todos los asadores esperan ese aplauso. No porque sean ególatras, sino porque son seres humanos. El reconocimiento es una necesidad humana. A todos nos gusta recibirlo.

¿En qué situaciones debemos como líderes aplicar el reconocimiento? Yo creo que aplica (al menos) en tres situaciones:

1.Resultados Extraordinarios. Si la carne que empezamos a saborear realmente excede nuestras expectativas no vamos a dudar en rápidamente pedir el aplauso. En estas situaciones es bastante obvio: el desempeño sobresaliente merece un generoso reconocimiento.

2.Resultados Esperados. Hay veces que el asado no es gran cosa, cumplió. Sin embargo creo que igual merece un reconocimiento. Tal vez no será una ovación de pie, pero el aplauso motiva al asador a seguir en ese camino y mejorar con el tiempo.

3.Resultados Insuficientes. Por último yo creo que el asador se merece igual un reconocimiento cuando su obra sale mal. No porque se reconozcan los resultados, sino porque se reconoce el esfuerzo. El aplauso redoblará su confianza y lo motivará a volver a intentar.

Así como tenemos tan arraigada esta sana tradición de reconocer al asador, creo que existe una gran oportunidad de trasladar este comportamiento a otros ámbitos de la vida personal y laboral. No cuesta nada y suma un montón!

PD1: Agradezco a mis alumnos de liderazgo de Sandvik de donde obtuve la idea del aplauso para el asador.

PD2: Si te interesa el tema, te recomiendo el artículo del reconocimiento sobre Leonardo DiCaprio 

Cómo motivar a las personas aplicando la “técnica asado”
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2 pensamientos en “Cómo motivar a las personas aplicando la “técnica asado”

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